jueves, 8 de diciembre de 2011

EL AMOR Y EL QUIJOTE



Es noche de jueves, faltando un cuarto para las diez, y mermados algunos debido al sueño y actividades varias; sigue vivo el café, y éste, mantiene vivo en nosotros el descubrimiento de la literatura. Parecía que el número de los participantes tendría un déficit,  no lo fue tanto esta noche, al inicio de la reunión se experimentaba una atmósfera de que quizás no  valdría la pena haberse quedado, pero ¿qué es lo que nos hizo quedarnos? ¿qué nos hizo despertar?, en realidad tuvo que haber sido algo que devolviera la vida a nuestros párpados y de vez en cuando arrancara de más de alguno un suspiro, eso que nos remonta a nuestra memoria, se llama amor. Y antes de iniciar la lectura del Quijote, el p. Matías nos hizo esta pregunta: ¿qué piensan del amor? A lo cual y desde su experiencia  Vianney respondió que: el amor es un paso a la antesala de la muerte, como el de Cristo: un amor para la salvación. Agregó también que: cuando realmente lo hay, das la vida por determinada persona, es decir realmente lo das, te des-gastas por el otro. Intervino entonces el p. Matías: “No es válido para un caballero andante vivir sin un amor”, aludiendo al Quijote, por eso no concebimos al Quijote, sin Dulcinea; a Romeo sin Julieta; y también en la amistad  entre los santos como Clara y Francisco;  aún en nuestra misma casa, no concebimos a ciertos hnos. sin sus respectivos amigos. Pero qué es el amor, que como una moneda, en una cara es alegría y gozo y por la otra, la otra cara, la obligada, la que no quisiéramos ver y pasar, es la del dolor, la parte trágica, la misma muerte, un verdadero amor o tiene estas dos dimensiones o no es amor, es todo lo que queramos, menos amor. Un sentimiento, un estado, una actitud…no lo sé cualquier categoría para el amor es poco o nada. Por él se han escrito las mayores tragedias, él impulsa al hombre a llevar al límite sus cualidades, lo ubica al filo entre la vida y la muerte, al punto de la locura y de lo incomprensible para quien nunca ha amado- dice el p. Matías trayendo a colación lo que Santa Teresa afirmaba: muero porque no muero. Finalmente el Amor que paradójicamente nos lleva a la muerte, a la vez, por esta misma  nos hace inmortales. ¿Cómo es esto?,  Heidegger dice que: el hombre es un ser para la muerte, por la misma línea Unamuno titula una de sus obras: Del sentimiento trágico de la vida. Nosotros tenemos la fortuna de tener la fe y  esperamos en las promesas de Aquél que nos ha llamado a estar con Él y por lo mismo sabemos que con la muerte el hombre no termina ahí. Ante esta sed hiriente de inmortalizarnos, el Quijote nos invita a redoblar esfuerzos; algo curioso, él lo hacía por su Dulcinea, alguien ideal, real para él, pero al final de cuentas ideal,  a ella le dedica sus combates, el amor a ella le hace meterse en líos que Sancho  no entiende, es el amor lo que hace a Alonso emprender esta odisea de la locura.
 Ojalá  nos esforzáramos  por inmortalizarnos, ojalá también tengamos grandes ideales, que nos empujen, que nos estimulen a llevar al límite nuestras cualidades.

MOMENTOS SABOR A CAFÉ






NOCHE DE OLALLA


¿Qué es noche de Olalla? Es un momento de recuerdo, instante de amor entrañable por la ausencia de la amada, suspiro del corazón enamorado que se contiene en deseos de correr hacia su encuentro, es voz perdida en el silencio de la noche y del tiempo. Olalla, y en nuestro instante nocturno la referencia se personifica en la mente y atrae el recuerdo de quien en el pasado o presente es fantasma hiriente del corazón perturbado. Olalla es: Carmelita, Susana, Mayra o Leticia. Olalla es Teresa, Adriana, Martha o Cristina. Olalla es el fantasma de las cenizas aun encendidas de la mujer que se fue y no volverá… quizá el corazón se contraiga y sufra delirio de muerte; seguramente por esto, el amor fue considerado hasta el renacimiento como una enfermedad, locura que vivía el hombre extraviado en laberintos como el de Creta, así lo refiere Cervantes.
El amor nos puede conducir a los extremos más radicales, los acontecimientos plasmados en las obras de los escritores son reales, ya que habla del alma del ser humano inspirado y que está en facultad de llegar hasta los últimos extremos. Así, en todas las edades encontramos el amor plagado de consecuencias en sus diferentes tiempos verbales. Por tanto sabemos del amor de la niñez, Dante Alighieri  enamorado de Beatriz desde la corta infancia expresa el amor más puro e inocente que jamás llega a ser y que sin embargo al fallecimiento de la amada, ni la muerte puede apartar. De ahí el homenaje más grande que el hombre haya hecho a mujer alguna, devolver la vida a Beatriz a través de las páginas de la Divina Comedia.
El amor de juventud, arrebatador e inquietante. Romeo y Julieta cuya pluma de Shakespeare se tiñe de sangre para concluir en tragedia la pasión que prefiere la muerte antes que la vida al faltar el depositario de amor. Don Juan y doña Inés, el amor otoñal que es capaz de desafiar a Satanás con tal de salvar el Alma del ser que se ama para vivir juntos eternamente. Para el Quijote no es la excepción, al convertir a Dulcinea en musa de sus hazañas enalteciendo así a la mujer ordinaria. Vianney comenta que el amor nos hace caer en exageraciones, por amor nos volvemos locos, pero por amor se encuentra también la lucidez, cita a Dostoievski  en su obra Crimen y Castigo, para señalar que el amor también salva. Rodia y Sonia son ejemplo del amor de dos almas unidas en un silencio mudo, que más allá de las palabras, de rodillas, clama amor.
Benicio comparte de la obra La Ceguera. El caso del amor capaz de vencerse a sí mismo y soportar las condiciones más precarias haciéndose ciega con tal de permanecer a lado de quién se ama. En Tiempos de Cólera, el protagonista dirá “Lo importante es que estamos juntos”. El amor puede transformar la realidad, de ahí el dicho: el amor es ciego. Por ello, la amada de Abelardo es sumisa al obedecerle y confinarse a un convento de por vida. El amor también es especial. Herman Hesse  en Narciso y Goldmundo, relata la historia de un amor muy peculiar suscitado entre un monje y un novicio, amor espiritual, fraternal que deriva en la preocupación por el otro. Y es que la intimidad del amor puede suscitar las más hermosas expresiones comenta el padre Matías, muerte, poesía, cantos, pintura, palabras, redención.
La trama del amor no siempre acaba bien. Ángel recuerda el final de Istazcihuatl y Popocatepetl, personajes de la mitología náhuatl en el ejemplo del amor que es competente de trascender. El amor de Jesucristo es el amor más grande y sublime ya que es capaz de dar su vida por los demás. Por amor el hombre llora, sufre y se acongoja, por amor el alma se eleva al cielo, por amor se ríe y el espíritu se alegra haciéndose la vida más bella, por amor se muere o se vive y siempre por amor el corazón canta.
Yo sé, Olalla, que me adoras
Puesto que no me lo has dicho
Ni aun con los ojos siquiera
Mudas lenguas de amoríos.
(pag. 100 final del capitulo XI)

Braulio Cruz Tejeda

CONSCIENTE DE MÍ


Reunidos en el lugar que ocupa la biblioteca de nuestro seminario, hoy jueves 17 de noviembre por la noche nos visitó el caballero de la triste figura, haciendo una representación de cómo fue el memorable día de la batalla contra los molinos de viento, acompañado de su fiel e inseparable escudero Sancho Panza, El Quijote, nos recreo con lujo de detalles tal aventura; fue enriquecedor ver los gestos y ademanes de tan admirado dúo que no escatimaron gasto alguno en su vestuario y utilería para la realización de dicha empresa. Agradecemos profundamente a Benito y Jonathan el squech realizado, digno del Oscar a la mejor actuación. Tuvimos así mismo la oportunidad de ver con el auxilio de la computadora y cañón, el momento en que José Emilio Pacheco recibió el premio Cervantes en España, en él, el galardonado escritor hizo una retrospectiva de la obra Cervantina y con humildad agradeció a los literatos tal distinción. Creo que a todos nos emociono el ver como un hombre después de toda una travesía por la vida, tiene la sencillez para expresar en una distancia histórica un presente que se niega a morir. La ficción puede ser más viva que la realidad expresa el padre Matías, cada instante es una vivencia propia, el instante de un suspiro, de una mirada, de la escucha, de lo que toco o imagino, es la experiencia interna del ayer que pasó.

¿Qué es la felicidad? Es haberse hecho consciente de sus propias vivencias, no es haberse abocado al exterior sino, haberse sumergido al interior. El Quijote lo hace, vive interiorizado en que es un caballero. William Dilthay lo describe en tres palabras “Experiencia de vida”. ¿Qué les ha atraído de la dramatización? Pregunta el presbítero. ¿Qué podemos rescatar? Job comenta, me llama la atención El Quijote que en su estado de ánimo, cree que los molinos son gigantes y en su oscura convicción se lanza contra los molinos de viento. Rescató que lo importante es no darse por vencido, no perder el objetivo de la vida y perseverar. Joaquín dice que le dio risa por la similitud de Benito con el Quijote y añade que le provoco sensaciones. Denny evoca algunos pasajes del capítulo VIII de la magna obra y felicita a los actores, lo hicieron muy bien exclama. Pudiéramos pensar que la verdadera historia es la que se escribe, enfatiza el padre Matías y el traerlo a la realidad es lo que da vida al personaje. Así, deja de ser irreal para convertirse en real. En cuanto a las opiniones del video de José Emilio Pacheco se escucharon las siguientes: Para Benicio es una motivación a leer e ir adquiriendo así mayor acervo cultural. Emmanuel dice que las palabras se han ido estancando, sobajando, y el idioma se ha ido pervirtiendo por lo cual es necesario rescatar el buen hablar. Joaquín toma la palabra y menciona que es necesario hacer viva la filosofía desde la sencillez, así se cobra el manifiesto para vivir la vida. Carlos Aldama piensa como Emmanuel y lo apoya defendiendo el lenguaje, añade, es necesario rescatar lo nuestro. Y Job nos comparte que considera  necesaria la lucidez para recordar los sucesos, no debemos perder la capacidad de asombro, concluye.

El padre Matías invita a continuar con la lectura de la obra, proponiendo para la siguiente reunión llegar por lo menos a la pagina cien. Surgen a continuación la propuesta de la puesta en escena del Quijote. Por otro lado Ángel realizara otro blog donde pueda ingresarse con mayor facilidad, así mismo Emmanuel abrirá una cuenta en facebook con objeto de continuar difundiendo estos círculos de lectura. Se encarga, a fin de reforzar nuestro acervo cultural el traer de tarea cinco palabras de las cuales no conozcamos su significado y por último se anuncia próximamente un curso taller con el padre Arce, al cual el padre Matías hace extensiva la invitación a asistir. Finalizó con una exhortación en la que busco resumir la ganancia de esta noche: “Seamos consientes de cada instante de nuestra vida y caminemos  felices en el hoy de nuestra existencia, vivamos interiorizados en los Quijotes andantes que anhelamos ser y permitamos que las locuras de la mente cobren forma positiva en nuestro diario vivir”, buenas noches caballeros.
                                  

LA GUERRA DE LOS MOLINOS

¿Hasta dónde un pequeño gran acto en nuestra vida, puede llegar a convertirse en lo más determinante de nuestra historia? Bienvenidos asistentes y seguidores del círculo de café literario. La noche de hoy nos encontramos reflexionando sobre el actuar del hombre en su vida, y es El Ingenioso Hidalgo quien nos marca la pauta para iniciar este compartir; mismo que con la lectura del episodio más representativo de la pluma de Cervantes, referido a la pelea contra los supuestos gigantes, en realidad, molinos de viento, abre paso a deferir sobre los acontecimientos que hacen eco en la existencia del ser humano.

 ¿Qué provoca en nosotros? Pregunta el padre Matías, un episodio de la vida se puede eternizar y ser cumbre visible, cual montaña en el horizonte que a pesar de la distancia histórica se le consigue contemplar. Emmanuel responde, me interpela la figura del Quijote entusiasta que a pesar de su condición quiere pelear, aunque está maltrecho no pierde el espíritu de guerrero. Añade el presbítero, la forma en que hagamos frente a las adversidades de la vida tendrá resonancia en el tiempo. ¿Qué nos muestran los gladiadores?, ¿Cómo reacciona el hombre ante el infortunio? La investidura y la actitud de León Magno provoca un algo en los Unos y consigue frenar a Atila ante el inminente ataque de los Barbaros. Una acción basta.
A Don Alonso Quijano le bastan dos páginas “los gigantes molinos de viento”. Benito destaca la posición del guerrero, al mantenerse firme en una convicción encontrándose a sí mismo, Joaquín defiende la originalidad, sin pretensiones de buscar ser quien no se es. Edgar hace notar la fortaleza departe del Quijote y la unidad proveniente de Sancho. Y es que el episodio también nos muestra el valor de contar con un amigo. La locura no es necesariamente sinónimo de demencia, se puede ser loco y  un genio a la vez. Erasmo de Rótterdam en Elogio a la Locura muestra que el enloquecimiento es más alto que la cordura para hacer o decir las cosas que en perfecta sensatez no se diría. De hecho se hace loco en su obra que está dedicada a Tomas Moro para hacerle la más profunda y atrevida crítica.

Un evento, un solo recuerdo, solo una acción es suficiente. José Emilio Pacheco hace algún tiempo recibió el premio Alfonso Reyes, que evoca la memoria de uno de los pensadores más representativos de México, así mismo recibió el premio Cervantes, en cuyo acto refirió a los presentes que a su edad le faltaba aun mucho por leer.  Este acontecimiento es muestra de quien se encamina a la posteridad. Es la circunstancia del hombre que en vida talla su propia estatua y la coloca sobre cimientos que el tiempo no consigue deteriorar. ¿Qué vence a la mayoría?, ¿Por qué solo algunos alcanzan este privilegio? Lo primero que muchas veces nos vence es lo moral, cuando nos damos por vencidos en nuestro espíritu también sofocamos nuestras últimas fuerzas que quizá, serian las decisivas para conseguir la victoria y cambiar así el destino de un pueblo o una nación.

                ¿Es necesario estar trastornado para arremeter contra 40 gigantes con la dignidad de un caballero? Acaso, no lo hizo así el papa León, revestido de su ornamento sacerdotal y por ello se gano el sobre nombre de Magno que significa “El grande”. ¿Se necesita caer en la paranoia para atreverse a espolear al Rocinante de la vida y cabalgar hacia la aventura? Solo hombres decididos, seres humanos valientes, buscadores de la inmortalidad, pueden jactarse de acariciar la gloria. Sergio Pitol, Carlos Fuentes, José Emilio Pacheco están en el camino de la perpetuidad.

 ¿Quién nos asegura que la locura no es la aseveración más veraz de nuestra vida? La invitación está abierta, es nuestra decisión convertirnos en perennidad. Quizá se hable después de 400 años de nosotros como hoy se habla del Quijote al cumplirse su IV centenario. Quizá se recuerde a 25 locos que en una sala de humilde biblioteca adquirieron el cincel y martillo de la inspiración, para esculpirse su propia estatua que con las buenas obras fueran recordados para siempre.                                                           

LOS SUEÑOS DE UN CABALLERO CON ARMADURA


            El Quijote de la armadura oxidada es hoy por hoy una de las más bellas obras de la literatura española escrita en el siglo pasado. En esta, Cervantes relata la historia de un hombre que por tanto darse a la lectura de caballerías; se le ha secado el cerebro, cayendo en una de las locuras más extravagantes y originales de los últimos tiempos, misma que por su particular gusto le asegura primero la encarnación del personaje a la vida real, a través de las múltiples dramatizaciones compuestas en su nombre en el mundo entero, y segundo, la inmortalidad que le perpetua más allá de la existencia real venciendo el paso de las generaciones.

            Bienvenidos asistentes y seguidores del café literario, hoy jueves nos disponemos a encontrarnos con el hombre que desde la demencia proporciona una filosofía enriquecedora sobre la manera de concebir la vida. Más allá de la paranoia Alonso Quijano es el ser escondido en el corazón y mente de todo hombre y mujer que desea salir de lo ordinario y ser alguien extraordinario, y solo se consigue, a decir de Ortega y Gasset “salvaguardando las circunstancias que salvaran nuestra existencia”. Por ello, debemos sumergirnos en las aguas profundas de la literatura y rescatar la enseñanza más fecunda que haga prosperar a la razón y la voluntad. Así, en la parte introductoria Miguel de Unamuno enfatiza: “Mi fe en Don Quijote me hace ver el valor íntimo de su sentimiento transformado en enseñanza” y es que comenta el padre Matías Reyes, la obra se independiza y cobra fuerza con alas propias para volar después de haber sido concluida por su creador.

            Como cada noche de jueves, un sentimiento se manifiesta en nuestro interior y la sala de la biblioteca de nuestro seminario parece habitarse con los fantasmas que arrancados de las obras literarias susurran a nuestro oído el porqué de su realización. Estamos leyendo para tratar de descifrar entre líneas las características personales de cada personaje, así Leemos lo propio de Quijano, y en plenario lo concebimos alto, de mirada suave pero enérgica, un poco encorvado, torpe al andar pero seguro en su actuar, con ojos negros y profundos como la noche, de voz aguda y semblante pálido, ansioso por comprar libros de caballería de Feliciano de Silva y casi nos parece vislumbrarlo inquieto en esos cuatro días de deliberación, cuando escogió el nombre de su caballo “Rocinante”.

            ¿Qué podemos rescatar de Don Quijote? Dice Joaquín: lo rico de la imaginación es que tenemos el poder de crearnos lo que sea. Clemente subraya: cuando poseemos una convicción fuerte podemos llegar a realizarla, aunque las circunstancias nos griten lo contrario. Y es que, a través del sueño, el hombre se permite volar y rebasar sus propias fronteras, concibiéndose más allá de sus paradigmas, enarbolando la bandera de la victoria sobre el enemigo o acontecimiento que en la realidad nos rebasa. Por esto el presbítero invita a los seminaristas a no dejar de soñar, porque el que deja de soñar deja de anhelar y cuando eso sucede se empieza a morir en vida. Finalizo esta relatoría bebiendo una buena taza de café preparado por los “hermanos de la caridad” y a mi mente acude el final de la poesía “Sueños” del maestro Calderón de la Barca que cito a continuación:
¿Qué es la vida? Un frenesí
¿Qué es la vida? Una ficción, una sombra, una ilusión
Que toda la vida es sueño… y los sueños, sueños son.

LOCURA ENCARNADA


            Son las nueve de la noche del último jueves de septiembre del 2011, y en la biblioteca del seminario hemos iniciado ya con la segunda reunión de este nuevo ciclo formativo, leyendo la obra de Miguel de Cervantes Saavedra “Don Quijote de la Mancha”. El padre Matías ha iniciado exhortando a vivir con intensidad los años del seminario, “son tiempos que no volverán”; reafirma el presbítero. Posteriormente leemos la introducción que Mario Vargas Llosa hace respecto a la obra, en esta, presenta a Alonso Quijano como un ser desesperado del mundo que se ha ido y no regresara. La noche transcurre taciturna y la pregunta viene al encuentro ¿Qué sentimientos evoca este hombre mayor, cuya locura le hace recrear en su imaginación un mundo distinto? Algunos seminaristas comentan: evoca la nostalgia del hombre que detenido en el tiempo busca sobresalir, ser el héroe y aferrarse a que su memoria no muera en el tiempo.
            Sí, dice Emmanuel, he visto a personas que han perdido lucidez, y el vagar desconcertante de sus ideas les hace apropiarse de un mundo imaginario. Catarino enfatiza: la lucha del hombre por vencer en la aventura, es un ideal firme y merece admiración mientras que Amado concluye: si nos hemos cansado de nuestro estilo de vida, debemos intentar otras cosas; que aunque parezca una locura, exalten nuestras ganas por vivir. El padre Matías agrega, la locura nos hace hacer cosas desbordantes, el ser loco representa una exigencia. Para Cervantes es revivir al personaje e inmortalizarlo a través de las letras. En bronce, en libros, en la memoria, se guarda el recuerdo perpetuo de la locura que hizo historia. Vianney nos revela que la locura le provoca miedo, sin embargo, en el ingenioso hidalgo también le induce envidia, por la libertad con que vive un loco.
            El Quijote puede significar todo. Realmente ¿los locos están locos o son los cuerdos los que están locos?, Martín Heidegger, en su obra ¿para qué poetas en tiempo de penumbra? Revierte la situación en una realidad, y nuestra realidad actual es semejante, ¿para qué sacerdotes en tiempos de violencia? La situación presente es precaria, vivimos en una sociedad inmersa en el terrorismo, dañada por el crimen, sacudida por los antivalores y sin embargo los sacerdotes son llamados a construir lo que en la obra de  Leibniz llama El mejor de los mundos, es la perspectiva del hombre que ha aprendido a ver en la oscuridad la luz y sacar partido; es crear un mundo feliz en nuestro entorno. Don Quijote es la revelación del hombre que sale de lo ordinario para ser extraordinario. La enseñanza no es caer atrapados en la locura sino, valernos de los instrumentos de la locura para ser originales, propositivos, libres. A fin de emplear nuestros talentos para edificar un mundo bello sin perder de vista la realidad.
            ¿Cómo transformar la ficción en una historia vivida, en una frase? “De lo ideal a lo real” propone Joaquín evocando a Hegel, “Tu anhelo puede ser tu vida” plantea Emmanuel, “Locura encarnada” formula Ángel. Y es que, encarnando la locura accedemos al plano humano, aterrizándolo al actuar del hombre, donde a una frase, un movimiento o una palabra se le confiere el poder de la eternidad, en donde su recuerdo vive por siempre. Así lo entendió Cervantes. “En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…” El inicio de una obra marca cual primera huella, el primer de los pasos, indeleble, superando el tiempo, donde todo poder conlleva una responsabilidad. Me parece que la locura es una ruta de escape, una puerta abierta a una dimensión donde todo lo imposible es posible, donde todo se permite. Donde es posible concebir quiza, en un escuálido y trasijado jamelgo a un robusto y fino caballo y convertir los viejos molinos de viento en fantásticos enemigos. Como quien construye un mundo perfecto y lo hace suyo para vivir y ser en él protagonista y autor.



LA PRIMERA NOCHE


El jueves 22 de septiembre del 2011 en punto de las 9:00 de la noche, nos dimos cita 25 seminaristas en el lugar que ocupa la biblioteca de nuestro seminario mayor. Con algo de calor pese a ser ya de noche, prestos nos dispusimos a buscar asiento en las mesas que en forma de “u” fueron acomodadas; teniendo en el centro el aparato proyector con el que nos auxiliariamos . El padre Matías Reyes Salazar inicio la velada, haciendo una breve valoración de la experiencia obtenida el ciclo escolar pasado, en esté, menciono las garantes obtenidas ante el ejercicio de la buena lectura, y exhortó a los asistentes, a buscar en ella un crecimiento personal donde la literatura fuera base para el desenvolvimiento de nuestra cultura; las grandes obras, dijo el presbitero son paradigmas del pensamiento. Después de esto, pasamos a hacer una remembranza histórica del proceso que ha tenido la literatura a lo largo de los tiempos. Así, iniciamos con el siglo V en Roma, donde apreciamos la distinción que Aristóteles hiciera de la misma, categorizándolas en: tragedia, comedia y drama. Aquí, se comento sobre Edipo cuyo enamoramiento de su madre desenlaza en la tragedia del asesinato, también, se recordó la comedia de Moliere El Avaro, cuya sed enfermiza del poseer lo lleva a una vida vil y despreciable. Recordamos la obra de Homero, La Ilíada, y la Odisea, donde se relata el retorno del héroe a casa. Eneida, sobre la fundación de Roma, entre otros. Del siglo V al XV  se destacó, el libro del caballero Zifar, es la edad media y el teocentrismo tiene su apogeo. Siglo XVI el Renacimiento hace su aparición y el antropocentrismo cobra vida, en este siglo encontramos como obras representativas a Lazarillo de Tormes, y la mundialmente conocida Divina Comedia de Dante Alighieri.

            Siglo XVII, la obra Los sueños de Quevedo Villegas  aporta rasgos particulares en esta era, sin olvidar El Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes, cuyas locuras del protagonista han superado el tiempo y su obra ha sido traducida en todos los idiomas. Continuamos atentos a la proyección mientras disfrutamos de un buen café que ya ha empezado a servirse, y así, llegamos al siglo XVIII – IXX donde el Neoclasicismo se hace presente teniendo esta añoranza por el fantasma del pretérito llamado historia Clásica. Finalmente llegamos al siglo XX Y XXI con la literatura contemporánea en donde pudimos ver las grandes ceremonias de entrega del premio Nobel a los distinguidos literatos entre ellos Octavio Paz. Así, realizamos una travesía por el tiempo en tan solo hora y media, fue interesante el recordar obras tan ricas en contenido como El Fausto. O vivenciar a Petrarca quien en Laura, evoca la figura de la inexistente que cobra vida a través de las páginas de su libro. Y ¿Qué tal nos ha parecido evocar a D Cameron? Obra de Giovanni Bocascio nacido en Florencia Italia quien ubica su obra en el año 1348, tiempo de la peste que azoto a los lugareños y en diez días relatan cien cuentos mismos que son el contenido de su obra. Tirso Molina con El burlador de Sevilla proporciona en la lengua hispana otro significado a la literatura europea. Sin lugar a dudas ha sido una noche enriquecedora en donde hemos hecho el compromiso de leer y nutrirnos así de la cultura literaria. La obra elegida para iniciar esta nueva ronda de noche de café literario  ha sido Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes. Esperamos tener de nueva cuenta una buena asistencia el próximo jueves a este círculo de lectura que tan atinadamente han formado en asesoría del padre Matías los hermanos del tercer grado de Filosofía. Lectura con aroma a café, Buenas noches.