jueves, 8 de diciembre de 2011

NOCHE DE OLALLA


¿Qué es noche de Olalla? Es un momento de recuerdo, instante de amor entrañable por la ausencia de la amada, suspiro del corazón enamorado que se contiene en deseos de correr hacia su encuentro, es voz perdida en el silencio de la noche y del tiempo. Olalla, y en nuestro instante nocturno la referencia se personifica en la mente y atrae el recuerdo de quien en el pasado o presente es fantasma hiriente del corazón perturbado. Olalla es: Carmelita, Susana, Mayra o Leticia. Olalla es Teresa, Adriana, Martha o Cristina. Olalla es el fantasma de las cenizas aun encendidas de la mujer que se fue y no volverá… quizá el corazón se contraiga y sufra delirio de muerte; seguramente por esto, el amor fue considerado hasta el renacimiento como una enfermedad, locura que vivía el hombre extraviado en laberintos como el de Creta, así lo refiere Cervantes.
El amor nos puede conducir a los extremos más radicales, los acontecimientos plasmados en las obras de los escritores son reales, ya que habla del alma del ser humano inspirado y que está en facultad de llegar hasta los últimos extremos. Así, en todas las edades encontramos el amor plagado de consecuencias en sus diferentes tiempos verbales. Por tanto sabemos del amor de la niñez, Dante Alighieri  enamorado de Beatriz desde la corta infancia expresa el amor más puro e inocente que jamás llega a ser y que sin embargo al fallecimiento de la amada, ni la muerte puede apartar. De ahí el homenaje más grande que el hombre haya hecho a mujer alguna, devolver la vida a Beatriz a través de las páginas de la Divina Comedia.
El amor de juventud, arrebatador e inquietante. Romeo y Julieta cuya pluma de Shakespeare se tiñe de sangre para concluir en tragedia la pasión que prefiere la muerte antes que la vida al faltar el depositario de amor. Don Juan y doña Inés, el amor otoñal que es capaz de desafiar a Satanás con tal de salvar el Alma del ser que se ama para vivir juntos eternamente. Para el Quijote no es la excepción, al convertir a Dulcinea en musa de sus hazañas enalteciendo así a la mujer ordinaria. Vianney comenta que el amor nos hace caer en exageraciones, por amor nos volvemos locos, pero por amor se encuentra también la lucidez, cita a Dostoievski  en su obra Crimen y Castigo, para señalar que el amor también salva. Rodia y Sonia son ejemplo del amor de dos almas unidas en un silencio mudo, que más allá de las palabras, de rodillas, clama amor.
Benicio comparte de la obra La Ceguera. El caso del amor capaz de vencerse a sí mismo y soportar las condiciones más precarias haciéndose ciega con tal de permanecer a lado de quién se ama. En Tiempos de Cólera, el protagonista dirá “Lo importante es que estamos juntos”. El amor puede transformar la realidad, de ahí el dicho: el amor es ciego. Por ello, la amada de Abelardo es sumisa al obedecerle y confinarse a un convento de por vida. El amor también es especial. Herman Hesse  en Narciso y Goldmundo, relata la historia de un amor muy peculiar suscitado entre un monje y un novicio, amor espiritual, fraternal que deriva en la preocupación por el otro. Y es que la intimidad del amor puede suscitar las más hermosas expresiones comenta el padre Matías, muerte, poesía, cantos, pintura, palabras, redención.
La trama del amor no siempre acaba bien. Ángel recuerda el final de Istazcihuatl y Popocatepetl, personajes de la mitología náhuatl en el ejemplo del amor que es competente de trascender. El amor de Jesucristo es el amor más grande y sublime ya que es capaz de dar su vida por los demás. Por amor el hombre llora, sufre y se acongoja, por amor el alma se eleva al cielo, por amor se ríe y el espíritu se alegra haciéndose la vida más bella, por amor se muere o se vive y siempre por amor el corazón canta.
Yo sé, Olalla, que me adoras
Puesto que no me lo has dicho
Ni aun con los ojos siquiera
Mudas lenguas de amoríos.
(pag. 100 final del capitulo XI)

Braulio Cruz Tejeda

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